jueves, 19 de febrero de 2015

HOMO ERGASTER

Homo ergaster abarca un rango cronológico entre 1,8 y 1,4 millones de años. 
Tiene capacidades cerebrales entre 800 y 900 cc y sus cráneos son alargados, bajos y con la base ancha. 
Los torus supraorbitarios están muy marcados, son menos prognatos y sus huesos nasales están proyectados fuera del resto de la cara. 


El esqueleto más completo de esta especie es el "niño del Turkana" o WT 15000, que pertenece a un individuo de unos 10-11 años de edad y tiene un tamaño y estructural corporal similar al de la humanidad actual. 

A esta especie se le atribuye la "invención" del Achelense o Modo 2.


jueves, 29 de enero de 2015

HOMO HABILIS

 Homo habilis

Homo habilis (del latín homo, 'hombre', y habilis, 'hábil') especie entre 2,4 y 1,8 millones de años que tiene un cerebro de menor tamaño, un aparato masticador menos desarrollado, y una forma craneal más similar a los humanos posteriores en el tiempo.

El cuerpo de Homo habilis no era muy diferente al de los Australopithecus. Sin embargo, ya había experimentado una expansión del cerebro (entre 500 y 750 cc) y se le atribuye la elaboración de las primeras industrias líticas de tipo Olduvayense o de Modo 1. 

Los primeros Homo son las primeras especies que no están ligadas a un medio forestal y habrían habitado paisajes con espacios más abiertos. El descubrimiento de esta especie se debe a Mary y Louis Leakey, quienes encontraron los fósiles en Tanzania, África, entre 1962 y 1964. Cuando fue descubierto se le consideró como la especie más antigua del género Homo, puesto ocupado después por H. rudolfensis.


Valle de Olduvai


Phillip Tobias

jueves, 22 de enero de 2015

ORRORIN, EL ORIGEN.

Quién: Orrorin tugenensis
Cuándo: 6,2 – 5,6 millones de años
Dónde: Tugen Hills, Kenia
Qué: varios dientes, dos fragmentos de la mandíbula, tres fragmentos de un fémur, varias partes de un húmero y una falange proximal

Su capacidad craneana es de 320-380 cc


Orrorin tugenensis es uno de los miembros más antiguos del árbol evolutivo de la especie humana. Junto a Sahelanthropus tchadensis y Ardipithecus ramidus, ha alimentado durante años un arduo debate sobre cuál de estos tres especímenes se separó de la línea evolutiva de la que derivan los chimpancés actuales.
En 2001, un equipo de investigación liderado por Brigitte Senut y Martin Pickford encontró más de una docena de restos de esta especie en Tugen Hills, una región de la zona central de Kenia.
En 2007 la cifra total de fósiles se acercaba a la veintena y evidenciaban una morfología muy similar a la del chimpancé, pero con algunos rasgos característicos y peculiares. En primer lugar, la dentadura era relativamente pequeña en comparación al tamaño del cuerpo; la dentición difería de la de losAustralopithecus, cuyos molares eran más pequeños alargados en sentido mesiodistal, y de la de Ardipithecus, cuyo esmalte dental era mucho más grueso. Los caninos eran muy simiescos pero de tamaño reducido, como los de los primates del Mioceno y los chimpancés hembra. Orrorin tenía pequeños dientes post-caninos.
La cabeza del fémur es esférica y dispone de una rotación anterior; el cuello elongado y de sección oval, así como la unión con la pelvis, sugieren que Orrorin tugenensis era bípedo. No obstante, el esqueleto postcraneal está adaptado para una locomoción arbórea; aun así, aunque la falange proximal es curva, la distal es de unas proporciones similares a las humanas y, según los investigadores, esto podría estar relacionado con diferentes habilidades manuales.

HOMINIZACIÓN



El concepto de hominización hace referencia a las diversas etapas que componen el desarrollo evolutivo de nuestra especie.

sábado, 17 de enero de 2015

EL PULGAR DEL PANDA

Sobre el pulgar del panda, Stephen Jay Gould y el mecanismo evolutivo...

            Señala el controvertido biólogo evolutivo y paleontólogo Stephen Jay Gould, en su genial ensayo El pulgar del panda (1980), que los órganos bien adaptados, como el ojo, no pueden usarse como prueba de la teoría de la evolución, puesto que este tipo de órganos pueden ser explicados con relativa facilidad en términos de una creación divina o especial. Sin embargo, otros órganos como el apéndice de los humanos o el falso pulgar del panda, sí proporcionan esa evidencia. Se entiende que tales imperfecciones e improvisaciones no serían nunca obra de un creador divino, aun a riesgo de que algún creacionista acérrimo pueda postular la voluntariedad de un dios creador en la propia imperfección.

Aunque el primero en profundizar en el asunto fue Delbert Dwight Davis, publicando en 1964 el ya clásico estudio "The giant panda: a morphological study of evolutionary mechanisms", el falso pulgar del panda alcanzó la notoriedad popular dieciseis años después con la obra de Jay Gould. De forma más reciente, en 2006, un equipo dirigido por Manuel J. Salesa, del CSIC, publicó al mismo respecto el artículo "Evidence of a false thumb in a fossil carnivore clarifies the evolution of pandas", en el cual se estudia a Simocyon batalleri (Viret, 1929), un carnívoro extinto pariente del panda rojo (Ailurus fulgens, Cubiet, 1825), presente en la península ibérica hace nueve millones de años, y que contribuye a conocer mejor la evolución de los pandas por haber desarrollado, de forma paralela, un falso pulgar que le permitía trepar a las ramas más delgadas de los árboles y evitar así el acoso de sus depredadores, entre ellos los tigres de dientes de sable (Smilodon, Lund, 1842).

        El panda gigante (Ailuropoda melanoleuca, David, 1896), especie bandera convertida en icono de la conservación, dispone de un pulgar no oponible, como la mayoría de los carnívoros, desde los inicios de su historia evolutiva, cuando se separó del tronco principal de los osos hace unos diecisiete millones de años. Posteriormente, cuando el nicho ecológico en el que se hallaba se transformó y las hojas de bambú pasaron a ser el elemento fundamental de su dieta en detrimento de la carne, disponer de algo parecido a un pulgar oponible con capacidad prensora para arrancar las hojas de los tallos era una notable ventaja adaptativa. Consecuentemente, en A. melanoleuca, un espolón similar a un pulgar se hiperdesarrolló como modificación del hueso sesamoideo radial de la mano, tal como prueban los primeros registros fósiles encontrados y datados en la transición Plioceno-Pleistoceno.

            Por supuesto, se trata de una forma más bien torpe de proporcionarle un pulgar al panda, algo que nadie haría ni remotamente si se dispusiera a diseñar el animal partiendo de cero. El mecanismo de la selección natural actúa sobre el animal según como es y lo adapta como bien puede al entorno en el que resulte hallarse. No produce ineludiblemente el mejor organismo,  ni siquiera el más eficiente… sólo aquello mejor que pueda transformar partiendo de lo que tiene a mano. En ocasiones, como en el caso del panda, el resultado presenta un aspecto inexcusablemente provisional.


EL VIAJE DEL BEAGLE

En 1831 fue nombrado naturalista a bordo del hermoso bergantín Beagle en un viaje que duró cinco años por ambas costas de Sudamérica, Galápagos, Tahití, Nueva Zelanda, Australia, Tasmania, isla de Keeling, Mauricio, Brasil y las Azores. Obtuvo el puesto gracias a las gestiones de su profesor de botánica en Cambridge, el reverendo John Stevens Henslow, quien le había hecho ver la importancia de las observaciones científicas detalladas, minuciosas e ininterrumpidas.

El HMS Beagle zarpó de Plymouth al mando del capitán FitzRoy el 27 de diciembre de 1831. Una fuerte tempestad les obligó a regresar y refugiarse en el mismo puerto. La misión consistía en completar el estudio de las costas de la Patagonia y la Tierra del Fuego que el capitán King había iniciado entre 1826 y 1830. Debía cartografiar las costas de Chile, Perú y algunas islas del Pacífico y llevar a cabo un serie de observaciones cronométricas. El 19 de agosto de 1836 partió hacia el Este desde Brasil. Después de hacer escala en Cabo Verde y las Azores, el Beagle arribó a las costas de Inglaterra el 2 de octubre de 1836.



Pinzón de Darwin es el nombre con que se conoce a 14 especies diferentes pero estrechamente relacionadas, que Charles Darwin descubrió en las Islas Galápagos durante su viaje en el Beagle. Viven trece especies en las Islas Galápagos y una en la Isla del Coco. 
Se creyó en un principio que las diferencias entre estos pinzones tuvieron un papel determinante en la formulación de la teoría de la evolución por selección natural; sin embargo, los escritos de Darwin indican que no fue realmente así. Darwin no creía que fuesen especies con un especial entre ellas y de hecho, pensaba que muchos no eran ni tan siquiera pinzones.
A la vuelta de su viaje en el Beagle, Darwin presentó los pinzones, junto a otras especies de aves y mamíferos que también había recogido en el viaje, a la Geological Society of London, en su reunión de 4 de enero de 1837. Las especies de aves incluidos los pinzones, fueron entregados a John Gould, el famoso ornitólogo inglés, para su identificación. Gould dejando a un lado su retribución informó en la siguiente sesión de 10 de enero que las aves de las Islas Galápagos que Darwin había creído de diversas familias, eran en realidad una serie de pinzones peculiares con suficiente entidad para formar un nuevo grupo en el que se incluían doce especies.

BIOBIBLIOGRAFÍA DE DARWIN

Charles Robert Darwin (12 de febrero de 1809 – 19 de abril de 1882) fue un naturalista inglés que postuló que todas las especies de seres vivos han evolucionado con el tiempo a partir de un antepasado común mediante un proceso denominado selección natural. La evolución fue aceptada como un hecho por la comunidad científica y por buena parte del público en vida de Darwin, mientras que su teoría de la evolución mediante selección natural no fue considerada como la explicación primaria del proceso evolutivo hasta los años 1930, y actualmente constituye la base de la síntesis evolutiva moderna. Con sus modificaciones, los descubrimientos científicos de Darwin aún siguen siendo el acta fundacional de la biología como ciencia, puesto que constituyen una explicación lógica que unifica las observaciones sobre la diversidad de la vida.